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miércoles, 22 de octubre de 2025

Un finde en Iruña.

 Trabajo de campo.

Bordeando el Arga.

Ante un inminente e incierto viaje a Zunzarren, (9 habitantes), una entrada sobrante para el concierto despedida de Fermín Muguruza fue el detonante para en relampago viaje, con Silvia y López, circular dos días por Pamplona con parte de la cuadrilla de sidreros. Anfitriones de calidad, Julen "el activista", Juanje "el Jubilado" y el omnipresente carnero mayor, Alfredo. Jose "el valenciano" que no se pierde una completaba una alineación muy titular.

Cena en el barrio de la Milagrosa, origen de la cuadrilla sanferminera y viviendo la previa de un partido de Osasuna en el cercano Sadar con triunfo rojillo en el añadido que multiplicó la fiesta. 

Afición entregada.

Visita a la Sociedad gastronómica del "Mochuelo" donde disfrutaríamos de las pochas cocinadas por el prestigioso chef Juanje alias "Juantorena". 

Tras pernoctar en el señorial San Juan, una caminata por el parque Vuelta del Castillo, Larrania y las vistas al río Arga desde la cuesta de Curtidores llegando a los corrales que enfilan la otra cuesta, la de Santo Domingo con la figura de San Fermin a la que se encomiendan y piden su bendición los corredores del encierro. 


Turistas subiendo Santo Domingo.

siguen ahí desde el pobre de mí.

"Juantorena", supongo de ahí el sobrenombre del gran semifondista cubano, confesaba que lo fue a espaldas de la familia, como no. Sobornaba a su hermana menor que hacía de carabina y se pegaba su carrera para sentir la subida de adrenalina con el cercano bufido de los astados. Cosas de lugareño.

La actividad de mediodia era la asistencia a la manifestación unitaria de Euskal Herria en Pamplona en protesta al genocidio israelí sobre el pueblo palestino. Multitudinaria, en estas tierras tienen mucha empatía y respeto por las naciones oprimidas.

Había mucha peña.


Un lujo las sociedades gastronómicas, imagino nacidas como complemento a las cuadrillas que mediodia y tarde diariamente, acuden a las tabernas de pinchos para la cotidiana tertulia.

Chef Juantorena.

Pacharan que no falte.

Un lujo de local, con incluso, sauna y gimnasio, actualmente con poco uso pero que da un montón de posibilidades a sus 120 socios. Requiere cierta gestión y responsabilidad pero parece que lo llevan bastante bien. Menú:  Pochas con guindillas, xuleton y como aperitivo  tomate de la huerta de Kapa, con sabor de antes. Me llevé alguno, gracias. 


Souvenir de la zona tomate navarro

Ya camino del Navarra Arena, (vaya pabellonazo multiusos que se han montado contiguo al Sadar), escenario del concierto de Muguruza y lo que queda de Kortatu, animados corrillos previos plagados de encalaveradas camisetas negras en un claro ambiente punk-rock.

A tope de puretas.

Tres horitas se curró Fermin ante un entregado público. La priva, bastante asequible de precio y distancia en un recinto moderno y práctico. El "Sarri sarri" dibujó una emotiva despedida de los escenarios que parece, aunque nunca se sabe, definitiva.

No recordaba las salidas de concierto con pocos medios de transporte. No dudé cuando mi anfitrion me ofreció un largo paseo hacia la zona alta. Como uno de los puretas el punkismo ya me agota y la senda del catre era tentadora y además cubrí la distancia terapéutica, incluso más si contamos la mani y el matinal.

Más distraido estuvo López que con sus amigos navarros enfiló una ruta que no le llevó a su cama. El Carnero, Silvia, Jose y Julen esperaron pacientemente la "Villavesa", (transporte urbano comarcal) avituallando un polémico Kebab. Llegaron.

Amanecer con el cuerpo sorprendentemente sano. Lo atribuyo al Pacharán, pero seguro que no es eso. Diligente recogida el domingo con un López paseante víctima de su mala cabeza y que finalmente apareció con la camiseta perdida.


al otro lado del espejo.

Comida, que no falte, en un ya clásico caracoles, en "La Margarida" de El Albi, venta oficial del trayecto Pamplona-Ribes.

A media tarde un trayecto motorista por las costas del Garraf me conducía a L´H.


Sede del chupinazo.

La primera vez que visité Pamplona fue un viernes de Sanfermines en 1985. Fue la noche de Camarillo, el amigo Iñaki López Goñi la debe recordar. Este finde he sabido que también fue la última noche de Camarillo. Lo retiré, no era consciente, cuarenta años después me siento culpable. ¿Que penitencia merezco?. ¿Volver a Navarra?.


Con estos un placer. (Foto Julen Sanmartin).



En Romería

 Itinerancia por las Españas.

Hoces


Hace poco escuché una dato estadístico que me sorprendió. Los gallegos son la comunidad de España que más viaja al extranjero. El apunte clarificador era que más del 80% viaja a Portugal y ni siquiera pernocta.

Doce días de agosto por Valencia, Andalucía y Castilla La Mancha y si me apuras, Aragón, que también paré en Cariñena.

Siempre aprendiendo, de los calores del sur, el "Ligar Barciano", su pasión ganadera. Del Madrid de lunes, de la sierra conquense y de todos sus amables lugareños.

Aunque debo insistir que el viaje empieza por la compañía, una empática convivencia y la siempre incógnita de la aventura a un lugar desconocido. Si además cuentas con un guía local el periplo se convierte en todo un lujo.

Una agenda en papel de números de teléfono de urgencia, madre, hermanos, pareja, amigos se antoja necesario. Quedarse sin móvil no es tanta desgracia. Agradezco de nuevo la amabilidad en las dos gasolineras, Salmerón y Priego, en las que me prestaron ayuda sin condiciones.

Tras un septiembre tranquilo, con solo una visita a Calella y a un funeral, me despedí de la Palmera Catalina y las interminables obras en la playa de Gavà.

Las soledades de Catalina

Lo veremos en 2026


Octubre y su otoño llamaban a la puerta. Spoiler: Sequía en el norte.

Apuntes turísticos.





lunes, 29 de septiembre de 2025

La puerta del Infierno.

 Acaso del paraíso.


Boca del infierno, (foto Luis Ly)

Conocí la provincia de Cuenca hace casi veinte años. La verdad que era un viaje de última semana de  vacaciones a final de agosto, incierto, a un lugar incierto con compañía incierta.  Pues todas se convirtieron en ciertas.
Tengo muy buen recuerdo desde la Mancha en la preciosa villa castellana de Alarcón, (yo soy de Juana La Beltraneja), con su propia hoz sobre el Júcar. La capital con el parador y sus casas colgadas que no colgantes sobre la hoz del río Huécar. La ciudad encantada y parte de la serranía en el paraje Solan de Cabras en el nacimiento del río Cuervo, finalizando en el pueblo medieval de Cañete. Me tuve que rendir, era "Ünica" como reza su eslogan publicitario.



Dieciocho años después y ya con dos días certificando el dicho por la "baja serranía", la guía local ponía el plato principal,  Dejando atrás la playa de Cañamares  cruzamos "La o las puertas del infierno" y ya ves que es otra cosa. Un constante serpenteo en ascenso camino de Fuertescusa, la perla de la comarca sin duda.

Fuertescusa

Hay que tenir espíritu campestre para establecer tu hogar en este enclave, un "pixapins", lo tendría difícil, pero como turismo rural es comparable a cualquier valle pirenaico que conozco.


Observatorio astronómico natural, infinidad de rutas senderistas, a pie o en bici, Vias ferratas y alpinismo para los más osados. y agua río, agua río, agua río...

Cuenta con su propio hotel y sus gatos salvajes, Tienes la impresión que el tiempo se ha parado en este paraje. Habitantes anclados en la onda hippie, incluso un afamado escultor conquense que está restaurando un antiguo corral. Buenas vibraciones. 


Se fustró el almuerzo por overbooking hotelero, era volver a Cañamares o adentrarse en la sierra camino de Poyatos. Pa lante!.

Otro paraje idílico, en terraza exclusiva disfrutamos de un excelente ágape servido por el camarero Mbappe.

Los cafés fueron más breves de lo previsto, una animada partida de tute por parejas compartió el espacio. Lo que supe después es que uno de los jugadores tuvo una turbia historia parricida. Ya con la pena cumplida se le ha reaceptado en el pueblo, aunque no sé si solo para jugar a los naipes. Merece reflexión.

Otra fuente, otro río y camino al estrecho de Priego, previa parada en el hotel de Cañamares, otro lugar muy acogedor en el que descubrí la diferencia entre avispa y abeja, las malas que pican son a rayas y las buenas, que no pican,  amarronadas, Lo de  abeja maya fue un engaño, era una avispa maya.

"Mi gato hace uy uy uy"...

Cayendo la noche, procesión cultural al convento. Observando la comitiva desde la terraza del Bar Jose, tomando las penúltimas cañas/tapas y escuchando una animada discusión entre una familia gitana. La matriarca, inquilina de la residencia de ancianos, con 102 ó 103 años sobrevive a todo el clan, que discute sobre si "La sangre fluye más que agua" y "Me hablo con todos menos con los que no me hablo". Camarón no quiso entrar en el debate, mejor, igual hubierámos visto sangre que esta vez no llegó al río.

Inconexas notas, así salen las crónicas.


Early in the morning camino de vuelta, sin móvil aún, la ruta parecía fácil, Molina de Aragón, Cariñena y Zaragoza. En el primer tramo, aún en la serranía comprobé que las señales de tráfico indicando  animales salvajes son ciertas. cuatro o cinco cervatillos, creo eran, se cruzaron en la carretera, uno, a escasos tres metros del morro del coche. Sin más novedad llegada a l´H, el torneo de Sants esperaba...

Dicen que lo mejor de los viajes es la compañía. Agradezco a mis dos anfitriones, Ramón en los cerros de Úbeda y Eva en la serranía de Cuenca, el poder compartir la experiencia ganada y aprendida. Recordaré el calor de este verano, tanto como el vuestro. Ambos lugares merecen repetición y ampliación.

Veremos el próximo destino, hace tiempo que me esperan en Oporto, pero el prepirineo Navarro surge primero en el horizonte, Habrá que preparar más que una rebequilla.








jueves, 25 de septiembre de 2025

Fuentes y rios.

 El agua, nuestro tesoro.

Ese bien escaso y tan imprescindible, H2O dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, así de simple o así de complejo, visto los efectos erosionantes durante millones sobre nuestro planeta, hoces incluidas. Evidente es que las civilizaciones han crecido alrededor de agua, mar o ríos y conocen lo valiosos que son aunque parece que desde las urbes nos estamos olvidando. Conviene recordar.


Eva, guía local, detrás la cola del pan, en Puente de Vadillos.

Tras atravesar la impresionante Puerta del Infierno y mientras tomábamos un reconstituyente previo al paseo fluvial. observamos en la acera de enfrente una animada tertulia de parroquianos impacientes a la llegada del panadero ambulante, "Burro mal esquilado, en quince dias igualado", se oyó decir... Zona rural que no puede permitirse un horno en cada pueblo. pero ya se apañan y distraen.

Tilo gordo.

Calzado deportivo y una rebequita, era el dress code. Por fin algo de fresco tras la tórrida semana jienense. Paseo de baja dificultad, agradecido, para llegar a la fuente los Tilos, así llamada por los impresionantes árboles, capaces de arraigar sobre las rocas calizas. Paraje entre hoces, las de Beteta, con sus paredes anidadas por distintos tipos de aves rapaces. plantas carnívoras y mucho verde en el curso inicial del río Guadiela.




La tradición de ir a la fuente a llenar las garrafas sigue radicada en el terreno. "Agua no clorada", aviso municipal obligatorio, pero que nos óbice para que el personal la consuma, está más buena que la del grifo, certifico. Cierto es que el cercano balneario-fábrica de "Solan de Cabras", es la mayor fuente de ingresos y trabajo de la comarca.


Visita al pueblo de Beteta, que da nombre a la hoz, De lugar era el discipulo aventajado del Diego Velázquez: Juan Bautista Martínez del Mazo, rumores hay que era el becario que le pintaba los cuadros. Pueblo encantador para el turismo rural, Calles empedradas, girnaldas festivas tejidas a ganchillo durante las largas noches de invierno, común en otros pueblos de la comarca. Adorno de varios usos, ya saben de reciclaje.



Mirador del pintor.



Caña y tapa, que aquí tambien se estila y a comer a Puente de Vadillos ya sin la cola del pan. Excelente menú y café exterior y reencuentro con el lugareño "primo" Manolo. En su salsa, dominando la situación.

Fomentando la lectura en la "pisci"


Ya de vuelta a Priego, visitamos la zona alta, piscina y el instituto. Y con algún olivo en el horizonte descubrimos que aceituna y oliva es lo mismo, la primera es de origén árabe y la segunda del latín. Se acabó la discusión.

Con la rebeca puesta, tapa semifinal en el Bar Jose, también en la zona alta con los gatos silvestres y la sombra de Camarón en el dintel...







miércoles, 17 de septiembre de 2025

Del cáñamo al mimbre.

Atravesando cañadas


El primer contacto con el río fue en el propio Priego, huertos y pozas.

Rio Escabas en Priego.


 La vega del río Escabas



La serranía desde el sur.

Me tomo la licencia de utilizar La Tribuna de Cuenca para situarnos en el paraje. Efectivamente desde la altitud del convento, que no monasterio, de San Miguel  se adivinan las montañas quebradas por la erosión y la fuerza del agua durante millones de años y que abren espectaculares hoces convertidas en desfiladeros. La hoz de los Frailes, es un preámbulo de otras, que no tajos, que llevan a la Boca o Puerta del Infierno, (para nada exagerado el nombre), camino de la villa de Fuertescusa, sin duda la perla del terreno y que como buena estrella que lo sabe, se hizo esperar.

Via Ferrata en el estrecho de Priego

Toda la comarca es un paraiso para el turismo rural de aventura, tiene una oferta digna de hosteleria y vias ferratas, senderismo y cicloturismo de todas las medidas.

gargantas. 


Un atropello accidental pero mortal, para que digan que no pasa nada en los pueblos, fue comidilla de visillos y retrasó el paso del averno. Tras comer un buen menú en Cañamares, "ni te pares" una, se me antoja, envidiosa rima de sus vecinos. 




Rica fue la artesanía del cáñamo, de ahí  las poblaciones de Cañizares, Cañaveras y otros "cañizos" de la comarca que dio paso al rojizo mimbre, más dúctil y económico. Igual que la alfarería de la zona, también de reconocido prestigio. Pero las vocaciones van declinando y ni organizando talleres y semanas culturales motivas a los antiguos oficios. Tristemente, y es mi humilde opinión, la juventud busca el "funcionariado-esclavismo" de un empleo en el manantial "Solan de Cabras", primer y gran motor del terreno. Doy fe, no paran de pasar trailers de agua, incluso les han construido un túnel para sortear alguna hoz.

Cañamares beach. (Una calita lateral).


Cumpliendo su promesa la guía local me llevó a la playa "Benidorm-Cañamares". Fluvial, extensa y concurrida. Si aquí no hay playa, nos la inventamos, con un par. El atosigante calor invita a una terma aunque la temperatura del agua es de río.

Río, paraje de garganta, y playa de agua templada solo hay uno: Fuente Los Baños en Montanejos. La del bosque de las higueras encantadas en Jaen, era muy bucólico, pero el agua estaba helada. Hasta aquí el alegato fluvial.

Vuelta, ya de tarde a la "city", quinto-tapa, tapa-quinto y breafing sobre la excursión del dia siguiente. Inicialmente la visita era a la capital que ya conocí hace un tiempo, la alternativa de un paseo por los Tilos y un poco más de sierra fue la escogida.

Eso iba a ser mañana...








Sin brújula por la meseta.

 

Pentagrama, con la sombra de la chica de ayer.

El Casar (Madrid sur).


Puede que al final, Malasaña en la figura de Antonio Vega castigara mi soberbia sobre la capital. Hace relativamente poco que he vuelto a conducir sobre cuatro ruedas y aún estoy actualizándome con las casi imprescindibles ayudas del navegador. En mi celo de ajustar el móvil en el rudimentario soporte del coche de Ramón (la culpa es de Serra), que todo influye, lo apagé. El teléfono es relativamente nuevo y recordé que no le había cambiado el pin al de siempre, que es lo que se debe hacer. Dos intentos fallidos y la desesperación en el parking de El Casar. Me pregunté que números tenía memorizados de mi agenda. ¡Casi ninguno!.  

Gregerías vistas desde el Hostal.

Era poco después de mediodía, la primera alternativa era volver a la pensión, Ramón no embarcaba hasta media tarde y había consignado las maletas. Una marcha atrás que descarté, aún con lo que me cuesta preguntar a la gente,  pero por una vez decidí una huida hacia adelante. No me esperaban hasta última hora, mentalicé el mapa que había mirado someramente el día anterior con Priego de destino final. Había que ir en dirección Guadalajara y desviarse hacia un embalse que merecia visita. Pues ¿palante!.

Di unas cuantas vueltas por el extrarradio de Madrid por la M 30, 35, 40 o no sé cual, buscando Guadalajara, llegué y poco después vi indicadores de Salmerón, (el embalse), Lejos estaba cuando pregunté en la gasolinera, tuvo que salir el jefe a indicarme, iba en buen camino.

Amablemente me cedieron un teléfono. Era el cambio de turno de las tres y caí que el fijo que recordaba, el de la tienda "La Bola" no abría hasta las cuatro. Infructoso intento con el de Montse y vuelta a la desesperación que superé con un excelente menú en el propio Salmerón. 

Con el estómago lleno y en la ruta correcta enfilé para la Serranía.


Ya en la capital del mimbre, excelsa amabilidad del gasolinero, me volvió a prestar sin condiciones la linea telefónica. Llamada a Cabini, en catalán, el más análogico de mis amigos pero del único que memorizaba el número, que me cede el contacto de mamá Silvia que todo lo soluciona. Tal como está el "pishing" o como se llame, casi nadie contesta una llamada de la provincia de Cuenca. Secretaria para todo, gracias Silvia, pude no sin dar alguna vuelta más llegar a mi destino, Entre la plaza de toros, (como no), y el cuartelillo de la benemérita, (también como no) me indicó el "hombre REPSOL", (publi por su ayuda).

alfareros

Instalado y con la precaución de no volver a perderme, deambulé por la Avenida Luis Ocaña, el legendario ciclista, hijo ilustre de la villa. Iglesia, plaza ayuntamiento, calle Larga incluso la calle de la Loma, no me iba a librar de cerros aunque la primera impresión fue que la categoría de montaña iba a imponerse.  Hoces que no tajos.


Lo que no cambia desde el sur y el día de Madrid es la buena costumbre de acompañar la bebida, cerveza básicamente, con una tapa más o menos generosa. Aún entrenado en los liges barcianos, mi estómago de "señor mayor de pelo blanco" debe medir el colesterol y otras mandangas sanitarias.

Prou bé, aunque salve los muebles reduciendo al botellín, (quinto en Bcn).

Ya con mi anfitrión libre, entre quinto-tapa y tapa-quinto, prometió llevarme a "Benidorm" al día siguiente, con visita previa a un monasterio. Buen titular para un free tour.


Cultura del mimbre y del cáñamo.


Continuará...





martes, 16 de septiembre de 2025

Los osos y el madroño

 24 horas en Madrid.

Madrid no mata.

Poco he visitado la capital del reino, el Foro, como lo define el extenso extrarradio a Madrid central.
Mi primera visita fue en agosto de 1986 y también procediendo del sur, Almería, Granada, Sevilla y Córdoba en intenso viaje con los celadores Masho y Mackin. El primo de éste nos acogió en su casa de Villaverde y conoci en vivo el chotis madrileño y las chulapas, en las fiestas de la Virgen de La Paloma en Lavapies.

Luego creo recordar a la Orquesta Mondragón en concierto gratis en un parque. Un regalo, incluso algún momento que se me escapó parlar en català inconscientemente, les hizo hasta gracia. Tengo buen recuerdo de la ciudad en la que entramos con mi opel corsa hasta el mismo centro, nada que ver como ahora, Teníamos la pensión en Callao y era imposible circular.

La otra vez que pisé Madrid fue para vivir un fin de año en la Puerta del Sol. Nada aconsejable, El Museo del Prado, parque del Retiro y Chueca, lo más parecido al eixample esquerra barcelonés, si que fueron interesantes.




Mi compañero de viaje, Ramón, que si que lo ha visitado más y alguna reciente, estudió las bajas emisiones y decidió que lo más conveniente era dejar el coche en el  parking disuasorio en el Casar  y en casi media hora de metro nos plantábamos en el centro. 
A media tarde, con el chek-in completado, A la Puerta del Sol a saludar al madroño y al otro oso.


Paseo por el barrio de las letras, la plaza mayor, en obras, El café Central, que cierra, mucho que ver queda de Madrid.
Una llamada inquietante de esas que suelen informar malas noticias el repentino fallecimiento del Xon.
Tampoco se puede hacer nada, cena en la Puerta de Toledo y visita nocturna, a la Malasaña de la "movida", a la que tenía ganas de conocer. Vale que era lunes pero no mata. La "Via Láctea" llena de guiris, 



 Y en el bar de los Vega nos recomendaron un local"punk", tampoco gran cosa.

La chica de ayer.


Por la mañana un clásico madrileño, chocolate con churros.




Separamos nuestros destinos, En un error de navegación, me quedé sin móvil, justo cuando arrancaba hacia la Serrania conquense. Sin ayuda tecnológica, ni agenda, ni mapas de papel emprendía un viaje incierto. ¿Se puede vivir casi una semana sin celular?. 
La solución en el próximo episodio.